Para la mayoría de los propietarios de vehículos es relativamente fácil
saber si sus neumáticos, frenos y limpiaparabrisas están desgastados.
En cambio, los amortiguadores y terminales de suspensión son más
difíciles de examinar a pesar de que estos componentes esenciales
de la seguridad son muy sensibles al deterioro y al desgaste diario.
Los expertos aconsejan sustituir los amortiguadores y las patas
de suspensión de un auto cada 60,000 kilómetros. Las pruebas han
demostrado que los amortiguadores y las patas de suspensión del
equipo original se deterioran de manera perceptible a los 60,000
kilómetros. En muchos vehículos corrientes la sustitución de estas
piezas desgastadas puede mejorar las características de manejo y
confort.
Síntomas de desgaste de los amortiguadores y patas de suspensión
Mala respuesta de
la dirección, rigidez
o ruido en las
curvas.
Fugas de líquido
en el cuerpo del
amortiguador o de
la pata de
suspensión.
Cuerpo del
amortiguador
o de la pata
de suspensión
abollado o dañado.
Soporte o baleros
rotos, dañados,
corroídoso desgastados.
“Picado” excesivo o inestabilidad al frenar.
El vehículo se
balancea o se
inclina en las
curvas o al
cambiar de carril.
Desgaste en zonas de concavidad o desgaste desigual del neumático.
Rebote excesivo del vehículo tras pasar por un bache en la carretera.
Sensación de
dureza, baches y
tambaleo en el
vehículo.
Apuntes proporcionados por:
Centro Industrial Hermaco, S.A. de C.V.
Ctra. Panamericana Km.67.1/2, Bario San antonio.
Teléfono: (503)2487-4500 Ver Mas
Esencialmente, los amortiguadores hacen dos cosas, aparte de
controlar el movimiento de los resortes y la suspensión, los
amortiguadores también mantienen sus neumáticos en
contacto con el suelo en todo momento. En reposo o en
movimiento, la superficie inferior de los neumáticos es
la única parte del vehículo en contacto con la carretera. En
cualquier momento que el contacto de un neumático con el
suelo se rompe o se reduce, su capacidad de conducir, de
dirección y de frenado se ve gravemente comprometida. A pesar de la creencia
popular, los amortiguadores no soportan el peso de un vehículo.
Los amortiguadores ayudan a controlar el movimiento de la suspensión y
resortes de su vehículo y ayudan a mantener sus neumáticos en contacto
con la carretera.
En pocas palabras, los amortiguadores son dispositivos parecidos a las
bombas hidráulicas (aceite) que ayudan a controlar el movimiento de los
resortes y suspensión de su vehículo. Eso hace que sean una parte muy
importante en la capacidad de aceleración, manejo, seguridad y control
de su vehículo.
Un pistón se adjunta al final de un vástago y trabaja en contra de fluido
hidráulico en el tubo de presión. Mientras la suspensión va de arriba a
abajo, el fluido hidráulico es forzado a través de orificios (agujeros pequeños)
dentro del pistón. Debido a que los orificios sólo permiten una pequeña
cantidad de líquido a través del pistón, el pistón se pone más lento que a
su vez detiene el movimiento de los resortes y la suspensión.
Los amortiguadores se ajustan automáticamente a las condiciones del
camino, porque cuanto más rápido se mueve la suspensión, la mayor
resistencia que ofrecen.